Por Angel Lanchas

Con el objetivo de orientar sobre los comportamientos más adecuados y respetuosos, y describir las ventajas que las Buenas Prácticas Ambientales aportan a la gestión de las empresas, sin costes elevados y sin importantes cambios en la organización, se están elaborando unos programas para pequeñas y medianas empresas consistente en unas guías partiendo siempre de que una adecuada información es la base principal para modificar nuestras actitudes y hábitos.nubes2

Estas guías incluyen una serie de recomendaciones prácticas para cambiar los hábitos de conducta de las industrias y contribuir así a mejorar la calidad de vida del conjunto social, en este caso que nos ocupa nos vamos a centrar en la industria del mueble

Introducción

La necesidad de incorporar la variable medioambiental en la gestión empresarial es ampliamente reconocida y el medio ambiente empieza a configurarse como un factor de competitividad, en un mercado cada día más globalizado y en una sociedad progresivamente más exigente con la calidad del entorno.

Por otra parte, se debe tener en cuenta que los aspectos medioambientales en España ya tienen una componente social muy importanteAENOR, y existen una serie de instrumentos externos a la empresa que se van incorporando. Entre ellos los más destacables son :

  • La existencia de una legislación de carácter obligatorio que la empresa debe cumplir, con una continua incorporación de nuevas disposiciones cada vez más estrictas y completas sobre temas ambientales
  • La existencia de responsabilidades civiles y penales en materia de medio ambiente
  • La introducción de instrumentos económicos como el ya vigente canon de saneamiento en aguas o la deducción del 10% de las inversiones de medio ambiente en la cuota del impuesto de sociedades, y posibles impuestos futuros, como la propuesta de una tasa sobre las emisiones de CO2 , etc.
  • La introducción de instrumentos voluntarios que pueden tener un gran efecto sobre el mercado como la obtención de una etiqueta ecológica o la certificación de un sistema de gestión medioambiental según un modelo reconocido (EMAS o ISO 14001), etc.

Todos estos factores poco a poco están haciendo que las empresas con un comportamiento medioambiental incorrecto sean menos competitivas. Por ello las empresas no pueden seguir resolviendo los problemas de medio ambiente de forma improvisada y puntual, sino que, en la medida de lo posible, deben planificar las actuaciones, es decir, deben establecer una estrategia de actuación.

La Industria del mueble

Destinada a empresarios y trabajadores de la industria del mueble, el principal objetivo de esta guía es promover la mejora continua de la actividad sectorial en relación con la protección del entorno. Para ello, a continuación se exponen unas recomendaciones prácticas cuya aplicación mejorará, sin duda, la eficiencia ambiental de las empresas.

La industria del mueble contribuye a la protección y mejora del medio ambiente cuando:

  • Impide la contaminación del suelo en cuanto que propietaria de terrenos e instalaciones. Realiza inversiones para prevenir la contaminación. Informa y forma a la opinión pública mediante la divulgación de sus políticas medioambientales. Induce a los proveedores a suministrar productos menos nocivos para el entorno.chimenea industrial
  • Mejora la cualificación de los recursos humanos en la gestión ambiental o dota a las plantillas de personal técnico en la materia.
  • Convierte los problemas ambientales en nuevos retos y oportunidades de cara a la mejora competitiva (creación de nuevas líneas de trabajo o de gestión, modernización tecnológica, introducción de elementos de I+D, …).

¿Qué se puede conseguir implantando Buenas Prácticas Medioambientales como las descritas?

  • Reducir los consumos de agua y de recursos energéticos de toda clase.
  • Disminuir el volumen de residuos generados y facilitar su reciclaje.
  • Minimizar la contaminación atmosférica, acústica y por vertidos.
  • Informar y formar a clientes, trabajadores y proveedores, lo que contribuye a integrar las medidas a favor del entorno.
  • Aumentar la capacidad de competir de la empresa:
  • Racionalizando el consumo de materias primas y de recursos (agua, energía,…), lo que supone menores costes.
  • Planificando estrategias y actividades que consideren la protección medioambiental como un factor de competitividad y de mejora contínua.
  • Mejorando la imagen social de la empresa ante la opinión pública y ante clientes, trabajadores y proveedores.

Recepción y almacenamiento de materias primas

El espaciamiento de los contenedores en el almacén de los materiales y productos facilita su inspección y la comprobación del estado de bidones, tanques, etc. Todo ello reduce riesgos de caídas o golpes que pueden generar residuos y emisiones. Almacenar y etiquetar correctamente las sustancias peligrosas que se manejan en la empresa contribuye a evitar contaminaciones y reduce el riesgo de accidentes laborales.

Son muy aconsejables las revisiones periódicas de la integridad de los tanques de almacenamiento de combustible líquido para la calefacción de las instalaciones o para el proceso industrial. Los bidones y envases de productos químicos y tanques tienen que estar herméticamente cerrados para evitar fugas al suelo por derrames y a la atmósfera por evaporación.

Los disolventes deben ser reutilizados al máximo, tanto para limpieza de material como para ajuste de viscosidades, cuando sus condiciones y su composición lo permitan. Cuidado con los productos químicos en cuya etiqueta se advierte que no deben entrar en contacto con la piel del usuario. El manejo de tales productos puede originar riesgos sanitarios y es posible que desprendan gases u ocasionen subproductos peligrosos.

Tratamientos adicionales

EnvasesBotes

Las secciones de acabado (pintura y barniz) y encolado son las que generan mayor número de envases desechados (botes de pinturas y barnices, bidones de disolventes, envases de colas y adhesivos, …), los cuales deben ser gestionados por agentes autorizados como residuos tóxicos y peligrosos. Esa gestión se facilita agotando totalmente el contenido de los botes de pinturas y adhesivos, lo que también reduce el consumo de estos elementos. Es conveniente vaciar y escurrir los recipientes lo mejor posible. En su interior únicamente deben quedar, y en la menor medida, trazas de producto.

Pintura, tinte y barnizado

Desde que se reciben tintas y barnices en el almacén hasta que se aplican sobre el objeto que van a proteger o decorar no hay que descuidar estos elementos: los envases vacíos, más o menos limpios; los contenedores de material sin utilidad, y las emisiones o restos de disolventes orgánicos volátiles que se evaporan durante el desengrase y el secado.

El tintado y lacado es un proceso con un gran impacto ambiental. Es preciso hacerlo con cuidado, ya se utilice pintura líqubotes de pinturaida o en polvo, tampografía o aerografía. La aplicación de pintura líquida (cabinas húmedas) produce emisiones atmosféricas de disolventes orgánicos, generación de residuos y posibles vertidos. Es conveniente cuestionarse la eficacia real del método de aplicación y buscar una optimización del proceso. Con ello se trata de reducir el impacto ambiental y proteger la salud de los trabajadores.

Siempre que un determinado proceso lo permita es mejor el uso de pinturas en polvo. Aportan la gran ventaja de no contener apenas disolventes orgánicos y no originar emisiones de compuestos orgánicos volátiles. Los sistemas de aerografía o tampografía que se usan para la decoración de superficies pueden ocasionar un problema por las emisiones de disolventes orgánicos a la atmósfera. Se deben controlar las emisiones de estos disolventes, lo que mejorará la salud ambiental de la empresa y de los trabajadores.

Es conveniente encargar la limpieza de los bastidores utilizados para sujetar las piezas que se pintan a empresas especializadas y autorizadas. Su quema causa la emisión de sustancias químicas peligrosas a la atmósfera.

Vertidos de cabinas de pintura

Las aguas residuales procedentes de las cabinas de pintura requieren, normalmente, un tratamiento previo a su vertido. Scabina de pinturae recomienda lo más sencillo: bombear el agua procedente de la cabina a un tanque de mezcla donde, con agitación lenta, se van adicionando un reactivo químico de ajuste de pH, un coagulante y un floculante. De esta forma, tras la sedimentación se obtiene un fango formado por los flóculos depositados y un líquido clarificado libre de sólidos suspendidos. Este efluente resultante ya puede ser vertido a la red de alcantarillado municipal, si bien en el caso de vertido en cauce público puede necesitar un tratamiento posterior adicional.

Los fangos obtenidos en el proceso requieren una deshidratación posterior, que se lleva a cabo a través de un sistema de filtración. Si la cabina de pintura se utiliza sólo de manera esporádica en el proceso de producción, el sistema se simplifica ya que pueden añadirse los reactivos en la misma balsa de la cabina. En este caso conviene escoger un agente químico que forme los flóculos en la superficie, de modo que puedan ser retirados con mayor comodidad.

Gestión de recursos naturales

Agua

El principal vertido de este tipo de industrias procede del uso de agua en las cabinas de pintura. El alto contenido de sustancias quagua residualímicas aconseja reconsiderar ese sistema de pintura. Si se dispone de una planta depuradora es recomendable separar las aguas pluviales y las de proceso. De este modo se ahorrará dinero y se evitará depurar agua que no necesita tratamiento.

Conviene reciclar las aguas residuales generadas, tanto las de origen industrial como las aguas negras: tras un tratamiento se pueden volver a incorporar al proceso de fabricación. Con este sistema el vertido de la empresa puede llegar a ser prácticamente nulo, con el consiguiente ahorro de agua y de canon de saneamiento. Los atomizadores o difusores en duchas y lavabos aseguran menores consumos de agua, como sucede también con los grifos monomando con temporizador en las zonas de servicios comunes.

Contaminación atmosférica

Las emisiones atmosféricas forzadas por los sistemas de extracción en las cabinas de pintura deben minimizarse con un cálculo correcto de la chimenea de salida. Existen procedimientos eficaces, como el filtrado, para el tratamiento de dichas emisiones. La caldera debe usarse sólo para quemar restos de madera, serrín, virutas, etc. Nunca para otro tipo de residuos. Las calderas requieren operaciones de descalcificación y mantenimiento. Es recomendable instalar un sistema de depuración de humos.filtrado de polvo

Residuos

Los aceites empleados no se deben quemar ni verter de forma incontrolada, sino que han de ser entregados a un gestor autorizado. Los residuos generados por barnices y disolventes están considerados como peligrosos. Por ello deben controlarse y evitar, en lo posible, los derrames que se producen por accidente o mala aplicación.

Puede sustituirse la quema de los bastidores utilizados para sujetar las piezas durante la aplicación de tintes y pinturas por otros métodos alternativos, como el tratamiento con lechos fluidificados de arena o el granallado con partículas metálicas. Los envases vacíos de las materias primas, ya sean pinturas, disolventes o adhesivos, así como los trapos y otros materiales impregnados deben ser clasificados como residuos tóxicos y peligrosos. La razón es que, o bien han contenido sustancias clasificadas como tóxicas, o bien han estado en contacto con ellas.

Para minimizar los residuos que producen los disolventes utilizados en la eliminación de aceites y grasas (y para conseguir, al mismo tiempo, ahorrar materias primas) puede recurrirse a la instalación de un sistema de destilación para recuperar disolventes agotados. De esta manera se consigue como residuo un fondo de destilación que debe entregarse a un gestor autorizado de residuos peligrosos. Sin embargo, tales sistemas son económicamente viables en instalaciones que produzcan un mínimo de 200 litros de disolvente agotado al mes.

Logística, mantenimiento y limpieza

Mantenimiento

Las cabinas -sean húmedas o secas- requieren un cuidadoso mantenimiento: en caso contrario pueden surgir múltiples problemas derivados de prácticas incorrectas. El mantenimiento de las instalaciones de alumbrado debe ser el requerido. Se recomienda retirar y reponer los tubos fluorescentes averiados: al contener mercurio son residuos tóxicos y peligrosos y deben ser, asimismo, convenientemente gestionados.

Es aconsejable inspeccionar de forma periódica la instalación de fontanería. Así se detectarán fugas y consumos superfluos por averías. Del mismo modo, se deben revisar las tuberías de aguas negras y de vertidos industriales para evitar contaminación por escapes. Interesa comprobar frecuentemente el buen estado de los tanques de almacenamiento de combustible líquido para la calefacción de las instalaciones o para el proceso industrial.

Limpieza

La limpieza habitual de los suelos y paredes de las cabinas da lugar a una acumulación de sólidos que deben ser tratados como residuos tóxicos y peligrosos. Nunca deben incinerarse o verterse a contenedores municipales. El disolvente empleado para la limpieza de cabinas debe recuperarse y ser reutilizado en posteriores operaciones. Es conveniente atender, siempre, a la composición de las mezclas de los disolventes de limpieza, y tener previstas las medidas a tomar en caso de accidente o derrame.

Los disolventes y barnices son productos perjudiciales para el medio ambiente. Para evitar la contaminación se deben vigilar de forma especial los restos de disolvente generados en la limpieza. Con relación a los residuos de las limpiezas de cubas, la forma más adecuada para minimizarlos es ir añadiendo pequeñas cantidades de disolvente en las operaciones de limpieza, obligando mecánicamente a que actúe sobre todas las partes del objeto.

Almacenamiento

Los bidones de productos químicos, así como los tanques, deben estar herméticamente cerrados para evitar fugas, por derrame de líquidos y por evaporación, que puedan contaminar el suelo o el aire. En los incendios se liberan a la atmósfera humos muy tóxicos. Se aconseja el empleo de sustancias menos inflamables y su almacenamiento en lugares seguros. Una buena práctica preventiva es la realización de estudios de riesgo por incendio y la colocación de extintores en los puntos necesarios.

Bibliografía

Internacional Furniture and Lighting Magazine

  1. Monfort
  2. Celades
  3. P.Velasco
  4. Velilla
  5. Consejeria de Medio Ambiente de la Generalitat Valenciana