Los residuos de los acabados

La sección de aplicación del barniz y la  pintura es uno de los puntos, dentro del proceso de producción de muebles, con más problemas a nivel medioambiental. Es aquí donde se generan residuos de todo tipo, algunos de ellos tóxicos y peligrosos. También se generan residuos gaseosos, en especial por la expulsión a la atmósfera de disolventes orgánicos, que son los que en mayor medida pueden afectar al vecindario de la fábrica.

También se generan residuos sólidos, como latas, restos de producción o materiales endurecidos y efluentes líquidos como disolventes de limpieza, agua de las cabinas a cortina, etc.2

A no dudarlo, es la sección donde deben hacerse los mayores esfuerzos para conseguir minimizar los residuos y donde la limpieza debe ser una premisa que no debe dejarse de lado.

Es de tener en cuenta las complicaciones de esta sección ya que cada uno de los residuos debe eliminarse de forma distinta.

Una encuesta realizada entre 237 empresas italianas de la región de Pordenone, determinó que la cantidad de residuos generado por el sector de acabado de la Industria del Mueble alcanzaba a 283 Toneladas de residuos sólidos de barnizado (incluidos recipientes y latas).

Además deben considerarse 1.800 metros cúbicos de descargas líquidas.

Es importante hacer una  referencia a la eliminación de este material que no tiene  ningún tipo de control ni documentación alguna.

Los residuos de la cabina de barnizado

En la encuesta que hemos citado anteriormente, realizada en la región italiana, a la pregunta, qué se hace con el agua sucia de las cabinas con cortina de agua?, respondieron:

Se vierten directamente 63,3 %
Se depura 10,0 %
Otros 1,7 %
No sabe o no contesta 25,0 %

Esto nos está indicando que en un país como Italia, el vertido directo, también es una norma. Lo que no podemos saber es, si éste vertido se hace, como en nuestro país, al sistema de cloacas, o a alguna zanja de desagüe.

Porcentajes similares de respuestas se obtuvieron cuando se requirió información sobre los líquidos de limpieza de los sistemas de tintado y de las cabinas de imprimaciones.3

Se puede afirmar que en la mayoría de los casos, las empresas suelen verte y limpiar las cabinas al mismo tiempo y que dicha acción se realiza semanalmente.

Los residuos de la aplicación de pinturas y lacas

Los sistemas de aplicación de pinturas y lacas se limpian con disolventes orgánicos.

Estos pueden ser disolventes orgánicos especiales para limpieza o bien ser los mismos que se emplean para el ajuste de la viscosidad de los materiales a aplicar.

La gestión de la eliminación de los residuos finales o lodos producidos en las operaciones de aplicación de barnices y pinturas  es por lo demás complicada por lo que las mismas se adhieren a las paredes de las cabinas y al fondo de los recipientes que recogen el agua en los elementos de extracción a cortina de agua requiriendo el removerlos mediante espátulas u otro elemento similar.

En la encuesta realizada que estamos citando, ante la pregunta Qué hace con los lodos que se forman tras la operación de limpieza? las respuestas fueron:

Se queman 27 %
 Se vierten en contenedores 12 %
Otros 17 %
No sabe o no contesta 44 %

El alto porcentaje de respuestas: no sabe, nos está reflejando un elevado desconocimiento de la empresa sobre acciones ambientales que realiza la misma y a su vez una completa despreocupación de la misma al respecto.

En nuestro país en casi todos los casos la retirada de estos residuos se hace con los restos sólidos de la empresa a través del vertido en contenedores, la retirada por los basureros municipales o por empresas contratadas a tal efecto.

Muchas veces al retirar estos residuos, algunos caen en la calle afectando ambientalmente al vecindario pero sin comprometerlo en cuanto a su salubridad. Siempre las empresas hacen lo posible para que esto no suceda y cuando ocurre, inmediatamente después del retiro, los residuos caídos son recogidos.

Las aguas residuales

Las aguas residuales procedentes de las cabinas de barnizado y de pintura requieren, normalmente, un tratamiento previo a su vertido. Se recomienda lo más sencillo: bombear el agua procedente de la cabina a un tanque de mezcla donde, con agitación lenta, se van adicionando un reactivo químico de ajuste de pH, un coagulante y un floculante. De esta forma, tras la sedimentación se obtiene un fango formado por los flóculos depositados y un líquido clarificado libre de sólidos suspendidos. Este efluente resultante ya puede ser vertido a la red de alcantarillado municipal, si bien en el caso de vertido en cauce público puede necesitar un tratamiento posterior adicional.4

Los fangos obtenidos en el proceso requieren una deshidratación posterior, que se lleva a cabo a través de un sistema de filtración.

Si la cabina de pintura se utiliza sólo de manera esporádica en el proceso de producción, el sistema se simplifica ya que pueden añadirse los reactivos en la misma balsa de la cabina. En este caso conviene escoger un agente químico que forme los flóculos en la superficie, de modo que puedan ser retirados con mayor comodidad.

El agua

El principal vertido de este tipo de industrias procede del uso de agua en las cabinas de pintura. El alto contenido de sustancias químicas aconseja reconsiderar ese sistema de pintura.

Si se dispone de una planta depuradora es recomendable separar las aguas pluviales y las de proceso. De este modo se ahorrará dinero y se evitará depurar agua que no necesita tratamiento.

Conviene reciclar las aguas residuales generadas, tanto las de origen industrial como las aguas negras: tras un tratamiento se pueden volver a incorporar al proceso de fabricación. Con este sistema el vertido de la empresa puede llegar a ser prácticamente nulo, con el consiguiente ahorro de agua y de canon de saneamiento.

Residuos  atmosféricos

Las emisiones atmosféricas forzadas por los sistemas de extracción en las cabinas de pintura deben minimizarse con un cálculo correcto de la chimenea de salida. Existen procedimientos eficaces, como el filtrado, para el tratamiento de dichas emisiones.

La caldera debe usarse sólo para quemar restos de madera, serrín, virutas, etc. Nunca para otro tipo de residuos. Las calderas requieren operaciones de descalcificación y mantenimiento. Es recomendable instalar un sistema de depuración de humos.

Los residuos de los disolventes

Los disolventes orgánicos empleados en la dilución de las pinturas y barnices también son utilizadas para la limpieza de los sistemas de aplicación (rodillos, máquinas de cortina, etc ) y para el lavado personal de los trabajadores, (especialmente manos). La respuesta a la pregunta Cuando el disolvente está sucio, que hace con él? Las respuestas fueron:

Se utiliza después de depurarlo 38%
Se vierte directamente 2%
Se queman 10%
Otros 10%
No saben / no contestan 10%

Esto nos indica que hay empresas que recuperan el disolvente empleado y lo reutilizan para operaciones posteriores.

En la misma encuesta se constató que la mayoría de las empresas no tenían conocimiento sobre las medidas que debían tomar en caso de accidente o derrame del material y sobre el impacto que podrían generar en el vecindario.

Los disolventes de limpieza más utilizados son las acetonas, los toluenos y los xilenos.