Por Angel Lanchas Hervalejo

Hasta hace unos pocos años, el teñido de la madera usada en la industria del mueble, se hacia con colorantes de origen natural – nogalinas y anilinas, o bien se trataba la madera con productos químicos que reaccionaban con ciertas sustancias contenidas en aquella, confiriéndole un determinado tono.

Todos nosotros recordamos el uso de productos como el amoniaco, el dicromato potásico o incluso la lejía cuando de una decoloración o blanqueo se trataba.2

El gran inconveniente de estos métodos de teñido, radicaba básicamente en la falta de solidez que presentaban los citados colorantes, sobre todo a la acción de la luz.

En la actualidad y debido a factores diversos, maderas exóticas como la caoba, la teka, el palisandro, el nogal, etc. Van tendiendo a desaparecer y como consecuencia de ello, su precio se encarece de forma alarmante.

Se buscan entonces maderas alternativas, más abundantes y por lo tanto más económicas, que con un proceso de tinción correcto, permiten reproducir los colores naturales de las citadas maderas exóticas, manteniendo una constancia de color cuando de grandes producciones se trata.

Habiendo quedado obsoleto el teñido que hemos definido como químico, podemos pasar a definir, la combinación  de un colorante disuelto en un disolvente.  Aplicado el tinte sobre la madera por los procedimientos habituales, se produce la evaporación del disolvente, quedando aquella impregnada del correspondiente colorante. Este ha de ser totalmente transparente, siendo su principal misión la de igualar el color de la madera y resaltar las vetas de la misma.

A continuación vamos a ver cuales son los parámetros que caracterizan a un colorante.

  • Solubilidad:

Es una característica que nos define la cantidad de colorante que puede disolverse en un determinado disolvente o mezcla de disolvente. A mayor solubilidad, mayor concentración de colorante disuelto.

Un factor que influye significativamente en la solubilidad es la temperatura, de forma que a temperatura más alta, mayor será la concentración de colorante en la solución. Es importante no sobrepasar un determinado límite, dado que al enfriarse aquella, podría producirse un precipitado debido a una sobresaturación del colorante.3

  • Poder cubriente:

Esta íntimamente ligado a la solubilidad, dado que a mayor concentración de colorante, mayor es su poder de teñido. No obstante, influyen factores tales como la afinidad que tenga la celulosa de la madera hacia el disolvente o vehículo en el que va solubilizado el colorante.

Así podemos significar que un tinte en base acuosa tiene mayor afinidad y por lo tanto mayor penetración en la madera, que uno que vaya disuelto en un disolvente orgánico. Esa es la causa por la cual los primeros levantan lo que denominamos “ pincha “ y los segundos no , al generar estos últimos un teñido mucho más superficial.

  • Matiz:

Es la característica que define la pureza d tono, en definitiva el color entendido como tal             (nogal, caoba amarillo, rojo, negro, etc. ). Relacionado y sumado a la constitución química del colorante, es lo que se denomina como color index.

  • Fenómeno de sangrado:

Lo entendemos como una redisolución del colorante aplicado previamente en la madera, por parte del sistema solvente del barniz que aplicamos encima.

Normalmente, serán fondos de nitrocelulosa o más recientemente fondos de poliuretano, los productos más comúnmente usados para el sellado de la pieza teñida con antelación. Si el tinte es una mezcla de colorante de diversa tonalidad, el sangrado resultante estará influenciado por el color que más acuse dicho fenómeno.

  • Solidez a la luz:

Este parámetro viene a definirnos la mayor o menor degradación que puede sufrir un colorante aplicado sobre un soporte de madera, al ser expuesto a la luz  solar bajo una serie de condiciones. Estas normalmente las marca el mismo fabricante del colorante, que para ello se ayuda de una serie de ensayos acelerados, realizados a través de lámparas especiales que emiten luz UV en una determinada longitud de onda.4

Sobre una escala que va desde 0 hasta 8, existen hoy en día colorantes llamados de complejo metálico, que tienen una altísima solidez, calculada entre 6 y 8 según tonalidades. No obstante, este tipo de colorantes presente ventajas tales como su excesiva facilidad para sangrar. Encuentran uso como entonadores para el barniz de acabado.

Colorantes que compendien mejor propiedades como solubilidad, poder colorante, limpieza de tono, buena solidez a la luz y que no planteen serios problemas de sangrado, los encontramos en los denominados colorantes de tipo ácido de complejo premetálico. Aquí por ejemplo, las solideces a la luz alcanzan valores de 4-6 de la ya citada escala, valores que se demuestran suficientes en todo tipo de mobiliario que vaya a ser expuesto en un interior y que por lo tanto va a estar bien protegido de la luz solar.

Sangran relativamente poco, poseen un gran poder colorante y tienen  la propiedad de ser ampliamente versátiles en cuanto que pueden diluirse con agua o con diferentes disolventes orgánicos (alcoholes y glicoles, o mezcla de estos con cetonas, ésteres y en menor medida con disolventes aromáticos).

  • Resistencia al sobre barnizado:

Esta característica nos define la reacción que plantea un colorante, al aplicarle encima un determinado tipo de barniz. Normalmente en el sector dl mueble, el sellado de la madera teñida, se realiza con fondos o selladores a base de: nitrocelulosa, de poliuretano, de los denominados barnices catalizables al ácido, o de poliésteres insaturados en sus dos vertientes, según que el curado se produzca con el sist5ema acelerante más peróxido o bien por medio de lámparas UV de determinada longitud de onda.

Pues bien, en la práctica, los barnices NC (Nitrocelulosicos ) y PUR ( Poliuretanos ) apenas influyen en una degradación del colorante, mientras que los SH ( Catalizables al ácido ) y los Poliésteres insaturados de curado con peróxidos, pueden generar un cambio sustancial de color debido a la acción negativa del endurecedor ácido en el caso de los SH, o del peróxido en el caso de los poliésteres.

El problema queda subsanado con la aplicación d una nueva gama de pigmentos ya predispersados en un ligante de tipo colofonia o de etilcelulosa. Como se puede observar ya no se trata de colorantes solubles en un determinado solvente, sino de pigmentos muy finamente dispersos que se incorporan – no se disuelven – en un vehículo y que en concentraciones relativamente bajas, pueden producir el efecto de un tinte transparente, con la salvedad de que no resultan atacados ni por ácidos ni por peróxidos. No se deben aplicar en altas concentraciones, dada la pérdida de transparencia que generan sobre la madera, que hace que quede un aspecto plastificado en lugar de realzar su belleza.